27.8.14

LA ENAJENACIÓN QUE DESAFIÓ AL MUNDO (LXXIX)

"Un artículo anónimo titulado The German Peril (El peligro alemán), publicado en julio (de 1908) por la prestigiosa Quarterly Review, advertía de que la invasión era probable, si Alemania y Gran Bretaña se enzarzaban en un conflicto. “Sus oficiales navales han examinado con sondas nuestros puertos, realizando esquemas y estudiado cada detalle de nuestras costas”. Según su autor (J. L. Garvin, editor del periódico dominical The Observer), unos cincuenta mil alemanes, disfrazados de camareros, se encontraban ya en Gran Bretaña listos para entrar en acción tan pronto recibieran la señal correspondiente.

 Extracto de 1914 de la paz a la guerra de Margaret McMillan.

Me hace mucha gracia pensar que hoy, 100 años después, nosotros podríamos invadir Londres con nuestro ejército de camareros españoles, o los pakistaníes hacer lo propio con Barcelona, o los chinos con medio mundo civilizado. Pero más allá, si dejamos de lado etnias y naciones, está la idea de un ejército de camareros dominando el mundo. Un ejército secreto que ya adelantaba Palahniuk en El club de la lucha.

Como Google no miente y lo sabe todo, escribo "waiters army" en el buscador de imagen y me devuelve navajas suizas y textos en caligrafía árabe o similar. El escalofrío de pavor está ahí.


Señales del fin de nuestra civilización tal y como la conocemos.

25.8.14

SILLÓN OREJERO

Cuando hace ya diez años, tal día como hoy, abrí este rincón ausente que tantas alegrías me ha dado (el tiempo invertido ha merecido la pena), una de mis intenciones fue ir anotando todos los libros, cómics o películas en los que me zambullía. Durante un tiempo lo conseguí, pero luego la falta de tiempo y la dispersión lo hicieron imposible. De vez en cuando anoto listas manuscritas de temas o cosas que luego se diluyen o pierden sentido. A finales del año pasado abrí cuenta en Goodreads y he procurado ser fiel a ella, al menos con los libros pero no con los cómics. Eso me ha permitido tener una lista de todo lo que llevo leído desde entonces junto a unos apuntes de reseña escritos con premura. Como, mecachis, no aparece aún en el buzón la epístola libresca de Sark con las novedades veraniegas, he pensado reunir por aquí los libros leídos desde comienzo de 2014 y que por una razón u otra no habían aparecido por aquí.


La casa de hojas, de Mark Z. Danielewski

 Empecé el año lector con lo que cayó de regalo navideño, y eso que no es habitual que me abalance sobre las novedades recién entradas. Lo cierto es que sentía mucha curiosidad por el entonces libro del momento, una novela de terror vanguardista en forma y fondo etiquetada más o menos con acierto como un cruce entre Stephen King y Foster Wallace. Si le han dado un ojo en librerías seguro que han visto su increíble maqueta, con párrafos en espiral, invertidos, laberínticos o alternando páginas llenas de letra con otras casi carentes de ella. Y ojo, porque no son gratuitos. La casa de hojas pertenece al subgénero de las casas encantadas pero está construida a partir de tres niveles. Por un lado, el filme documental realizado por el padre de la familia que la habita cuyo metraje imposible nos desgrana (segundo nivel) de manera minuciosa y obsesiva el extenso ensayo escrito por un anciano ciego ya fallecido. La obra de su vida, plagada de pies de texto a cientos de referencias ficticias sobre la película. El tercer nivel corresponde a las anotaciones sobre el manuscrito realizadas, muy al estilo Palahniuk, por un tatuador disfuncional, amigo de drogas y peleas, a cuyas manos va a parar el original del viejo, y que queda atrapado por su contenido maldito. No contento con ello, Danielewski completa la novela con un profuso anexo de apéndices donde destacan, por cruciales, las cartas que la madre del tatuador le enviaba desde su reclusión en un manicomio. Así que tenemos una obra formalmente inaudita, porque a los experimentos antes comentados en la composición de la página, con voluntad narrativa, se añaden las diferentes tipografías según quien escriba (principalmente el viejo y el tatuador) y literalmente cientos de pies de página. Aunque en momentos concretos llegué a la conclusión de que le sobran algunas páginas, y que tiene algunos pasajes de lectura áspera, lo cierto es que me sumergí atrapado y no lo solté de mis manos hasta acabarlo. Me alegra mucho el éxito (va por la cuarta edición) de lo que era una empresa arriesgada, el esfuerzo en la maqueta de la edición española es más que brillante (un curro) y la traducción de Javier Calvo titánica.



Crónicas Quinquis, de Javier Valenzuela
(Libros del K.O., 2013) 

Recopilación de artículos de prensa de Javier Valenzuela publicados en la primera mitad de la década de los 80, disfruté mucho de su lectura entre otras cosas porque el periodismo de sucesos es una de mis debilidades. El eje temático son los quinquis, de los que aquí se ofrece una visión realista y trágica muy alejada del aire de figura mítica con que la cultura pop patria les envolvió. Historias de atracadores adolescentes, hijos de la droga, polígonos y cárceles. La antología, breve y que consumí leyendo un capítulo al día, se completa con algún texto de costumbrismo madrileño, novela negra madrileña (lo que menos me atrajo), una semblanza del alcalde Tierno Galván y una reivindicación, justa y necesaria, de Tomas de Quincey como padre del periodismo de sucesos.



¿Pueden suceder tales cosas? Cuentos fantásticos completos, de Ambrose Bierce
(Valdemar, 2012)

Antología completa de los cuentos de Bierce que he disfrutado bastante, intentando seguir el ritmo de un relato al día. Obviamente, al tratarse de una compilación integral y extensiva, hay un poco de todo. Están los relatos más conocidos, desde el precedente del horror cósmico de Lovecraft que es Un habitante de Carcosa al salvaje humor negro de El clan de los Parricidas. De Bierce, además de su humor, me gustan esas recopilaciones de breves historias de fantasmas, casas encantadas y muertos que caminan escritas con sencillez y que no sé si eran inventadas o recogidas durante sus viajes (un poco como preámbulo a las compilaciones de Charles Fort); me gusta que su gótico americano más que de mansiones sureñas sea de mineros, cabañas y poblados de la frontera, y ahí mezcla western con fantástico (una debilidad personal); o las muchas historias de fantasmas ambientadas en la guerra de secesión, que es otro detalle muy interesante porque el horror de la guerra configura mucho de nuestro horror contemporáneo.



Retratos y encuentros, de Gay Talese
(Alfaguara, 2010)

Uno de mis géneros preferidos es lo que Tom Wolfe bautizó como Nuevo Periodismo, y Gay Talese fue uno de los primeros y mejores exponentes. Esta antología es estupenda y la componen algunos de sus retratos, fruto de acompañar durante algunos días a alguna celebridad, observarla y escribir sobre ella: Frank Sinatra, Peter O'toole, Alí en Cuba, Joe Louis, Floyd Patterson o Joe Dimaggio (estos tres últimos leyendas del deporte USA que Talese describe en su retiro), una divertida historia del magazine literario Paris Review, la historia del redactor de obituarios del NY Times y, al final, una serie de historias familiares como el ardid de un sastre napolitano (su abuelo) para engañar a un mafioso, cómo acabo siendo periodista y algunos consejos. A mi es que todo esto me encanta y me lo paso muy bien gracias a su prosa de apariencia sencilla y su tremenda habilidad para observar y desnudar al personaje. Un maestro.



Escarabajo Hitler, de Ned Beauman
(Funambulista, 2012)

El tipo de locura que me hace babear de placer: coleccionistas de parafernalia nazi, boxeadores judíos, barriobajeros sonados, asesinos daneses, fascistas ingleses de los años 30, aristócratas ridículos, mad doctors pichaflojas, eugenesia, enfermedades raras y apestosas, música atonal, futuristas italianos, insectos mutantes, cartas de Hitler, sexo raruno, lenguajes artificiales, casas del futuro del siglo XIX, humor inglés, instinto bruto. ¡Qué más puedo decir sin que los ojos aún me hagan chiribitas de gozo! Lástima que flojee un pelín en las últimas páginas, pero qué coño importa eso si hasta ahí el viaje es un gozoso festival de ideas locas, un guateque de referencias pOp, una fiesta ideal para los viejos lectores de este blog.



El sueño y el mito, de Javier Calvo

Interesante recopilación de ensayos sobre arte y literatura extraños, 16 en total, a cargo del escritor y traductor Javier Calvo publicados con anterioridad y de manera dispersa en revistas, web o incluso como prólogos. Reconozco que las antologías de no-ficción son una de mis debilidades, y aquí muchos de los temas son muy de mi agrado. Textos sobre Lovecraft, Cirlot, Alan Moore, Los Invisibles de Morrison, Aleister Crowley y la literatura de magia oscura, Colin Wilson, Doctor Who, arquitectura nazi, black metal o espiritismo que Javier Calvo despliega con pasión y conocimiento, e incluso resulta didáctico en temas como la magia oculta y el gnosticismo, que me atraen pese a mi escepticismo. Vamos, que lo he leído con mucho gusto e interés. De nuevo, intenté que el ritmo fuera de un capítulo diario.


La chica mecánica, de Paolo Bacigalupi

Excelente relato más o menos distópico en un futuro (siglo XXII) en el que el fin de los recursos energéticos derivados del petroleo, la guerra, las plagas y la enfermedad han convertido a las corporaciones transgénicas en el principal poder mundial. No hay variedades de arroz, por ejemplo, sino un único tipo, el U-Tex. Tiene el gran acierto de ambientarse en Tailandia, porque al futuro le sienta bien ser asiático más que occidental, una autarquía que se debate entre seguir cerrada o abrirseal exterior, con una lucha de poder entre el ministerio de comercio y el militarizado ministerio de medio ambiente. También hay piratas genéticos y neoseres, es decir, humanos o animales modificados genéticamente que los tailandeses ven como aberraciones a exterminar. Historia coral llena de intrigas y acción, de humedad, suciedad y violencia, lo cierto es que tras las 100 primeras páginas ya no pude soltarlo y lo devoré en muy pocos días. Un clásico de la ciencia ficción contemporánea.



La ciudad y la ciudad, de China Miéville

Impresionante. En principio, se trata de un relato policial entre la investigación detectivesca de un crimen y el thriller con ramificaciones políticas. Eso en principio, aunque lo realmente interesante es que sitúa la acción en dos ciudades que comparten el mismo espacio físico y donde sus habitantes han sido educados para no ver a los vecinos con los que comparten lugar pero no ciudad, a "desverlos", y evitar en todo lo posible cruzar las fronteras entre una y otra, "abrir una brecha". Es impresionante como Mieville hace suyo tan surreal punto de partida y consigue que el lector le acompañe. Curiosamente, aunque se pueden trazar multitud de metáforas ante esa situación (del muro de Berlín al Estado de Israel, pasando por cualquier lugar donde sus habitantes estén separados por razones étnicas o ideológicas) Mieville las desprecia para centrase en el relato policial de un crimen que pone en duda el sistema. Lectura muy recomendable y del todo fascinante.



La transmigración de Timothy Archer, de Philip K. Dick 
(Minotauro, 2012)

Primera relectura del año, en parte motivada porque es uno de los ejes de la segunda entrega de Gótico de Suburbia. Última novela escrita por Dick, me resulta tan extraña como hipnótica. Por un lado, un acto de lealtad a su amigo el polémico obispo Pike (el Archer del título) y por otro un cierre entre la ironía y el escepticismo a su obra y a su ciclo religioso final. En realidad, más que una novela de género fantástico o anticipación, es lo más cerca que estuvo de escribir una obra de base autobiográfíca, en clave contracultural y a la genuina manera Dick (si no tenemos en cuenta Confesiones de un artista de mierda, al fin y al cabo escrita a finales de los 50 pero publicada casi tres décadas después). Está llena de diálogos sobre temas metafísicos o religiosos (muy bien llevados) y también funciona como paisaje del Berkeley de los 70 y su fauna pintoresca (de la que él mismo formaba parte).



Nuestra señora de las tinieblas, de Fritz Leiber
(Pulp ediciones, 2002)

Otra relectura motivada por la misma razón que la anterior, y tras la cual sólo puedo decir que es una novela maravillosa que aún me ha gustado más que la primera vez. Lieber, un tipo pintoresco y un buen escritor de género, pasó un lustro borracho por la muerte de su esposa y acabó convirtiendo el paisaje urbano que veía por la ventana de su apartamento en la base de una de las novelas de terror más singulares jamás escrita. Enriquecida por la presencia de secundarios como Jack London, Ambrose Bierce, Dashiel Hammett o Clark Ashton Smith, entre mucho otros a los que se cita o menciona. No diré que es la precursora de ese tipo de pastiche (no olvidemos a Philip José Farmer), pero casi. Sus virtudes son enormes: es tan generosa en citas, guiños y referencias que daría para escribir un ensayo sobre ella, pero al mismo tiempo es una lectura sencilla y nada pretenciosa. Terror alimentado por libros malditos (reales o falsos) y novelitas pulp; por si fuera poco se saca de la manga el concepto de la megapolisomancia, es decir, magia negra que utiliza las arquitecturas urbanas contemporáneas.



Siempre hemos vivido en el castillo, de Shirley Jackson
(Minúscula, 2012)

Palabras mayores. Fantástica. Un genuino tesoro secreto (al menos para muchos, porque el rastro de su influencia es notable) que merece reivindicación entusiasta. Gótico sureño, lugareños ruines, agorafobia asesina y maldad infantil a medio camino entre el cuento de brujas y las mansiones con fantasma, todo envuelto en un punto de vista de siniestra inocencia. El primer párrafo es pura poesía maldita. El último es demoledor. Imprescindible para todo aficionado a lo malsano.



1914: de la paz a la guerra, de Margaret MacMillan
(Turner, 2013)

Fantástico y brillante libro de historia que empieza con la Exposición Universal de París de 1900 (un sueño de progreso) y acaba con el estallido definitivo de la Gran Guerra, tras la que el mundo ya no será el mismo. Disputas, alianzas, crisis entre imperios, gran descripción de las personalidades implicadas (y sus minucias), corrientes culturales. He disfrutado mucho la lectura y al final no podía soltarla, atrapado casi como si fuera una gran novela de intrigas que por desgracia no es. Muy recomendable y un ejemplo de como los libros de historia pueden ser una lectura apasionante. Por si no fuera suficiente con eso, he subrayado un montón de párrafos y marcado páginas porque es una de esas lecturas que me arrastran a investigar cosas o me regalan ideas sobre las que profundizar un poco más.



El terror, de Arthur Machen
(Alianza, 2004)

Machen, que ya era pionero y referente para el devenir futuro del género de terror, demostró de nuevo su condición de escritor adelantado a su tiempo con esta novela breve escrita mientras en Europa tenía lugar la 1ª Guerra Mundial. Por un lado, porque era una reacción a ésta y, de hecho, tiene muy claro que la atroz violencia de la contienda es un terror insuperable y el germen de todo mal. Por otro, porque esa revuelta atávica de las fuerzas de la naturaleza se avanza en décadas al terror ecológico que imperó en los 70. Y eso sin olvidar el estilo directo, objetivo y, en parte, periodístico con que retrata toda la serie de fenómenos extraños que describe, influenciado por el materialismo de la literatura espiritista de la época y un poco como haría Charles Fort muy poco después. Se lee en una tarde.

Otras lecturas en lo que llevo de 2014 de las que ya he hablado por aquí:
Los libros condenados, de Jacques Bergier
Manitú de Graham Masterton y La fortaleza de F. Paul Wilson
Librerías, de Jorge Carrión



21.8.14

1982 - SITGES AÑO QUINCE

El de Sitges '82 es uno de mis carteles favoritos. El poster decoró la pared de mi habitación adolescente durante años

El recorrido por la historia del Festival Internacional de cine fantástico y (aún) de terror de Sitges llega a una edición importante: la XV, 1982, el año de Evil Dead y The Thing. También el último año con el viejo equipo de Antonio Rafales, aquí presidente más honorífico que otra cosa con la incorporación de Joan Lluis Goas como secretario general. Goas, que había escrito crónicas de ediciones anteriores para la revista Destino (ver 1979) o ejercía de suplente de Carlos Pumares en el programa de radio Polvo de Estrellas, fue encargado de renovar el certamen por los Serveis de Cinematografia de la Generalitat, que pasaba a ser quien aportaba el grueso del presupuesto. Obviamente esta injerencia no era del agrado del viejo equipo.

Las mejoras fueron evidentes: una programación más cuidada; la presencia de multinacionales que hasta entonces no habían prestado demasiada atención y que ahora aportaban títulos potentes para inauguración y clausura (La Cosa de Carpenter y el Blow-Out de Brian de Palma respectivamente); la novedad de las sesiones sorpresa (de madrugada) y sesiones infantiles para colegio (por la mañana), dos tradiciones que aún continúan; la recuperación del Diario del Festival; la presencia de algunas caras conocidas, tampoco muchas, pero más que en los últimos años porque no había dinero para pagarles el viaje; y el fin de los pases de películas en versión original sin subtitular con los aparatos de traducción simultánea, es decir, unos receptores con auriculares por donde se podía escuchar a los traductores que veían la película desde una cabina. Ya hablaremos en próximas entregas de estos auriculares.

Primer número del Diari del Festival (1982)

También fue una edición llena de incidentes, más allá de los desmayos con Evil Dead: la mala organización en el tema de los aparatos traductores (había que dejar el DNI a cambio y se armaban colas y tumultos), la pésima calidad de algunas copias, rollos cambiados o una de las anécdotas más míticas: la irrupción de un rollo de película pornográfica entre el metraje de The Last Wave de Peter Weir. Los miembros del antiguo equipo culpaban de estos desastres a la poca experiencia de los nuevos mientras que éstos acusaban a los otros de sabotajes y falta de cooperación. El mal rollo explotó en la cena de la clausura, como leerán en una de las crónicas.

En lo personal, un año al que le tengo mucho cariño porque como ya tenía 16 años puede acceder a diversos pases, tras algunas horas de cola para comprar entradas. Recuerdo acudir a ver The Thing (por la sala andaba un jovencito y muy simpático Sam Raimi regalando chapas de Evil Dead, guardé la mía mucho tiempo pero me temo que ya no la conservo), Blow Out, la horrorosa Battletruck, La bestia debe morir, la brasileña El secreto de la momia o las retrospectivas Doctor Terror’s house of horrorsDrácula has risen from the grave. Básicamente, la programación de fin de semana.

Un clásico episódico de Freddie Francis

Los cambios y el apoyo de la Generalitat también se notó en el eco mediático, como puede apreciarse en esta recopilación de crónicas aparecidas en prensa.

Festival de Sitges 
UN FILME DE CARPENTER EN LA GALA INAUGURAL
La Vanguardia. 28 de septiembre de 1982 

Sitges. La más reciente película de John Carpenter, The Thing, será proyectada en la sesión inaugural del XV Festival Internacional de Cinema Fantàstic i de Terror de Sitges, el próximo sábado, 2 de octubre. 

Para el certamen, que se prolongará hasta el 9 del mismo mes, se cuenta además con The Last Wave, de Peter Weir, de Australia; Absurd, de Peter Newton; The Seduction, de David Schmoeller, y The Last Horror Film, de David Winters, las tres de Estados Unidos; Kalt wie Eis, de Carl Schenkel, de la RFA y Battletruck, de Harvey Corliss, de Nueva Zelanda. 

Las sesiones retrospectivas estarán dedicadas a películas de Tod Browning y Freddie Francis, y entre los títulos con que se cuentan figuran La parada de los monstruos y Muñecos infernales, del primero, y Craze, del segundo. Así mismo será proyectada durante el festival The revenge of the creature, uno de los títulos más conocidos de Jack Arnold, realizada en tres dimensiones. Por otra parte, John Carpenter, considerado como el nuevo genio del cine de terror, tras La noche de Hallowen y La niebla, ha subrayado que The Thing es el más conseguido de sus trabajos, y que por ello le ha sido reservada le gala inaugural. 
Nota ausente: ni Muñecos infernales, Craze The revenge of the creature acabaron formando parte de la programación.
SITGES: QUINCE AÑOS DE FANTASÍA 
El sábado se inaugura el certamen con la película de John Carpenter, The Thing
Crónica de Sara Maso para La Vanguardia, miércoles 29 de septiembre de 1982 
Sitges acude puntualmente a su decimoquinta cita con el cine fantástico, en la que se exhibirán una treintena de películas adscritas al género, amén de una retrospectiva dedicada a Tod Browning, autor de títulos como Drácula, La parada de los monstruos y Muñecos infernales, tres clásicos.
Del 2 al 9 de octubre Sitges será la meca del Cine Fantástico y de Terror en una cita que tiene ya quince años de antigüedad. Treinta películas serán proyectadas en el transcurso del certamen, en los mismos locales que en años anteriores. La inauguración se celebrará en el Palau Maricel y la clausura en el Casino de Barcelona.
El Festival Internacional de Cine Fantástico y de Terror es uno de los pocos reconocidos por la FIAPF (entidad encargada de los festivales internacionales) y el más antiguo de España que cada año por esta época se une en la vecina población de Sitges al último grito sobre el filme fantástico. En las últimas dos ediciones el Festival internacional de Cinema Fantàstic i de Terror ha contado con el apoyo de la Generalitat. Del actual presupuesto de seis millones ochocientas mil pesetas, el cincuenta por ciento han sido aportadas por dicha institución. La entidad corre también con los gastos de las traducciones simultáneas que se harán en catalán y castellano. De estos y otros detalles dieron cuenta ayer los miembros del comité organizador en el término de una reunión informativa. El presidente del comité es el fundador del Festival, Antonio Rafales, y el secretario general Joan Lluís Goas. 
Tres miniciclos
Una sección Informativa, otra retrospectiva y la tercera competitiva constituyen los tres miniciclos en que va a desarrollarse la muestra de Sitges. Las treinta películas a proyectar pertenecen a distintos países. La mayor aportación la lleva a cabo Estados Unidos, seguido de Gran Bretaña, Checoslovaquia y Francia, sin que falte la presencia de Yugoslavia, Australia y Nueva Zelanda y España. La película Inaugural será, como publicábamos ayer en estas mismas páginas, el más reciente filme de John Carpenter, The Thing. Carpenter está considerado como uno de los renovadores del género terrorífico. En la sección retrospectiva podrán verse películas de Tod Browning, cuyo centenario se conmemora este año. En esta sección figurará asimismo Drácula príncipe de las tinieblas, de Terence Fisher. Entre las películas que van a competición hay largos y cortometrajes, estos últimos pertenecientes a Francia, Checoslovaquia y España, que presenta Tío vivo. Son doce las cintas que van a competir para obtener el clavel distintivo del Festival. El jurado estará presidido por el escritor catalán Joan Perucho. 
               The Thing, el film más caro 
El orden en que se presentarán dichos filmes a concurso es el siguiente: Día 3: The twins are dead, corto de Francia, y Holoubek, corto de Checoslovaquia además del largo Next of Kin de Australia. Día 4, The last horror film, de Estados Unidos, Otrantsky Zamek, corto checoslovaco, y Evil dead, de Estados Unidos. El día 5, Friday the 13th (The Orphan), también estadounidense y Krakonios, corto, checoslovaco, y The last wave, de Australia. Los días 6 y 7 seguirán las proyecciones con The seduction (USA), Luttan (Francia) y dos cortos checoslovacos. El día 7 se presenta a competición Laserblast, y Forbidden world, ambas de USA además de L'homme qui a vu le diable, francesa. El día 8, dos largometrajes, Absurd, USA y Battletruck, de Nueva Zelanda, a la que aquí veremos con el nombre de El destructor. Precisamente al término de la reunión el comité organizador proyectó dos avances, en la sala privada de la Filmoteca. El primero perteneciente a Battletruck y el segundo a The orphan. El mismo día 8, dos cortos: The fly, yugoslavo y Tío vivo de España.
Acudirán al Festival de Cine personalidades del mundo cinematográfico. Se espera, por ejemplo, al director y productor de Battletruck, a Annie McEnroe (La mano), al director y productor de la película francesa Litan y al de la estadounidense Evil dead, donde al parecer hay una generosa ración de violencia. Por lo que respecta a The Thing, el filme inaugural, es la película más costosa realizada por Carpenter. La parte más importante de este presupuesto corresponde a los efectos especiales la mayoría de los cuales han sido llevados a cabo con gran lujo de detalles y gran cuidado por un equipo dirigido por Roy Arbogast. Cabe asegurar, en general, que a los espectadores que acudan a Sitges no les faltará el suspense, la vista de la sangre, la acción y el misterio a grandes dosis.
La programación definitiva de Sitges 1982, de cuando en el festival se podían ver todas las películas


COMIENZA EN SITGES EL FESTIVAL DE CINE FANTÁSTICO Y DE TERROR
Crónica de Carlos Núñez para El Periódico. Domingo, 3 de octubre de 1982
Un año más, el Festival de Cine Fantástico y de Terror se ha dado cita en Sitges. Esta tarde, dentro de la sección retrospectiva, se proyecta una producción británica de 1964 En la sesión de apertura se proyectó una nueva versión de El enigma de otro mundo
Sitges. El Festival Internacional de Cine Fantástico y de Terror, se inauguró anoche con la proyección del filme The thing, la más reciente realización de John Carpenter, en el cine Retiro.
The thing, producción norteamericana, fue el único filme proyectado en la sesión de apertura del festival, realizándose dos pases del mismo en la velada. La película, que no entra en competición y está incluida en la sección informativa, es un remake del filme del mismo título, conocido aquí por El enigma de otro mundo, que realizara en 1951 Christian Nyby bajo la supervisión de Howard Hawks y cuya trama muestra a un enigmático personaje de otro planeta, aparentemente invulnerable, que aparece en el Ártico, justo al lado de un campamento de expedicionarios americanos.

Retrospectiva
Para hoy domingo, está prevista la proyección de tres largometrajes y dos cortos. A las 4.1 5 de la tarde, dentro de la sección retrospectiva, se proyectará Doctor Terror’s house of horrors, película británica realizada en 1964 por Freddie Francis y compuesta por cinco episodios terroríficos, entre los cuales se encuentran el de una mano con vida propia que persigue a un crítico musical; el de una vegetación que crece de forma monstruosa y amenazante; y el de un músico amenazado por rituales vudú como castigo de haberse apropiado de una música de esos rituales.
En la sección informativa, a las 6.30 de la tarde, se proyecta hoy la realización del brasileño Juan Cardoso titulada El secreto de la momia. Ya en la sección competitiva, a partir de las 10.45 de la noche, los espectadores y los miembros del jurado, que en esta edición está presidido por Joan Perucho, presenciarán los cortometrajes The twins are deady y Holoubek, de Francia y Checoslovaquia, respectivamente, y el largometraje australiano Next of kin.
El cine Retiro, sede de las proyecciones, ha sido acondicionado con mejoras decorativas; equipos de proyección y refrigeración. 

THE THING, UNA PELÍCULA DE GRANDES EFECTOS ESPECIALES
Crónica de Ángeles Maso para La Vanguardia, 4 de octubre de 1982 

Con The thing (Estados Unidos) se ha inaugurado el ya tradicional certamen de cine fantástico, y de terror. Un Carpenter es siempre una garantía y su película aparece como un producto comercial, un thriller fantástico con alicientes, donde reinan los efectos especiales.
La Generalitat apoya el certamen como insinuaba Miquel Porter, cap dels serveis de cinema, el año pasado. Pero todavía es pronto para hablar de la calidad de la participación fílmica. Por su cara exterior el Festival de Sitges se ha perfeccionado, el director y fundador, Antonio Rafales, consta a la cabeza de un equipo con la novedad del secretario general Juan Luis Goas. El jurado Internacional tendrá a su disposición cinco premios a repartir entre 20 filmes, cortos incluidos.
El toque Carpenter
John Carpenter, que tuvo el honor de inaugurar el certamen, cuenta con un prestigio que nace en 1978 con Halloween para seguir con La Niebla y Rescate en Nueva York. Detrás de The Thing, El enigma de otro mundo, estilo Hawks, como recordaba el boletín que con todo lujo publica el festival diariamente. Carpenter explica la historia de 12 hombres comisionados por los Estados Unidos para efectuar una investigación en la Antártida. Descubren un extraño ser que durante cien mil años ha permanecido enterrado entre los hielos, revive y se encuentra entre ellos. Carpenter ha incidido en lo que la temática tiene de descubrimiento científico, la mutación es el eje del asunto y la fuente de todas las sorpresas que se lleva el espectador. Lo mejor de la película son los efectos especiales que supervisa Roy Arbogast. Pero quien ha tenido una gran responsabilidad bien aprovechada ha sido Rob Bottin, autor del maquillaje y de todas las transformaciones de rostros y figuras. Es como suele darse un culto a la capacidad de impresionar. El más difícil todavía lo hacen los medios con que cuenta la industria del cine norteamericano; es imposible pensar en un filme como The Thing sin una gran industria de cine detrás. Los actores, entre los que cabe citar a Kurt Russell, al que anteriormente vimos en Escape a Nueva York, Wilford Brimley, T. K. Carter, David Clennon, actúan muy funcionalmente. La música, de Ennio Morricone, es la adecuada a las circunstancias.
 La Cosa fue acogida con tibieza por la crítica.
Si Porter Moix no hizo declaraciones en la presentación del Festival, en el pórtico del programa se nos dice que en Cataluña ha habido siempre una gran capacidad de desarrollo de lo imaginario: dragones, brujas, ninfas, enanos, sirenas, follets han surgido de las mentes catalanas y desde la infancia se han introducido en nosotros, realistas en el vivir, y gracias a ellos, dice Porter, no hemos perdido la capacidad de imaginar. Sitges, por el momento ha ofrecido un fin de semana tranquilo con la excepción de un programa sorpresa del que nos ocuparemos próximamente con una proyección especial de madrugada hoy lunes. Esto parece Cannes.
Los auriculares, un caos
El XV Festival Internacional de Cinema Fantàstic i de Terror se abrió la noche del sábado con la proyección de The thing. La fiesta inaugural tuvo como nota anecdótica la tremenda aglomeración producida por los espectadores que, utitizando la única mesa dispuesta al efecto, trataban de devolver los auriculares de la traducción simultánea (innovación introducida este año) para recuperar su carnet de identidad. Dado que esto se produjo al término de la primera sesión, los espectadores que deseaban asistir a la segunda con dicha ayuda se aglomeraron todos juntos produciendo un caos que duró casi una hora. Más tarde los invitados se trasladaron al Palacio Maricel, donde tuvo lugar, en una de las terrazas, un cocktail. Contrariamente a las ediciones anteriores este año no hubo parlamento alguno. La etiqueta no era exigida y la total democracia imperó a la hora del atuendo junto a algún smoking de ciertas delegaciones extrajeras e incluso un chaqué se alternaban las camisas sport y algún que otro jean. Miquel Portar Moix, cap dels Serveis de Cinema de la Generalitat, presidió el frugal ágape junto a Antonio Rafales, director del Festival, y el alcalde de Sitges, Jordi Serra. Ninguna estrella internacional a la hora del autógrafo y sólo vimos, junto a la crítica especializada, a los organizadores de la Semana de Cine Fantástico de Madrid, a la manager Marta Flores, las actrices Silvia Solar y Andrea Albani y al actor José María Blanco.
Sam Raimi, un jovencito con frac alquilado, junto a Antonio Rafales.


TERROR, VIOLENCIA Y NOMBRES FAMOSOS SE CITAN EN SITGES
Hoy se proyecta el filme norteamericano Evil Dead
Crónica de Carlos Núñez para El Periódico. Lunes,4 de octubre de 1982
Los cinéfilos amantes del terror tienen hoy en Sitges una cita inaplazable para disfrutar con tres largometrajes: una clásico, otro oportuno y un tercero, moderno y violento, que difícilmente se exhibirá en España. Las fuerzas sobrenaturales causan estragos en Evil Dead
Sitges. El Festival de Cine , Fantástico y de Terror sigue su curso con una expectación que ha desbordado las previsiones de los organizadores y casi ha agotado los abonos para las sesiones. También comienzan a llegar los primeros actores y cineastas relacionados con los filmes incluidos en programa.
Sam Raimini (sic) y Robert Tapert, director y productor, respectivamente, de Evil Dead, película norteamericana que se prevé como uno de los títulos más violentos del Festival, han sido los primeros en aparecer por Sitges. Hoy lunes, llega Harley Cokliss, realizador de la producción neozelandesa Battletruck, una cinta de corte fantástico y futurista en la línea de Mad Max. El miércoles tienen anunciada su llegada Annie McEnroe, actriz de la mencionada Battletruck, y el realizador francés Jean Pierre Mocky.
 Caroline Munro en Sitges 1982
Con la fecha de llegada todavía sin confirmar, los organizadores esperan a Caroline Munro, una ex chica bond convertida en la intérprete del filme norteamericano The Last Horror Film, y a Judd Hamilton, un característico del cine estadounidense metido a productor, guionista e intérprete de la citada película. Aunque no participa en ninguna de las películas programadas en el festival la espectacular Eleonora Vallone, hija de Raf Vallone y actriz principiante, ha anunciado que también acudirá al certamen.
 Eleonora Vallone en la portada de un Interviú un mes después de su paso por Sitges '82
Fallos técnicos en la proyección de The Thing
La sesión inaugural del sábado estuvo muy concurrida, pero escasearon los nombres populares. La proyección comenzó con bastante retraso, quemándose los fotogramas iniciales y cortándose al final los títulos de crédito del filme. También resultó destacable la aglomeración producida al tratar el público de devolver el receptor utilizado para escuchar la traducción simultánea de los diálogos al castellano y catalán.
The Thing, el remake de El enigma de otro mundo, que no entraba en competición, recibió tan sólo corteses aplausos al final de la proyección. Carente del clima, del espíritu conseguido por Hawks y Nyby en la primera versión, la cinta de Carpenter evidencia un trabajo correcto pero discreto, en lo que lo mejor resulta el trabajo del equipo creador del monstruo, capaz de metamorfosearse espectacularmente ante la cámara. El final, ambiguo, estaba pensado con vistas a una segunda parte, que no llegará a realizarse visto el fracaso comercial de The Thing.
 Un "fracaso comercial"
 Programa para hoy
El programa de hoy lunes, comienza a las 415 de la tarde con la proyección de The Night of the Demon, película realizada en 1956 por Jacques Tourneur con Dana Andrews como protagonista, en la sección retrospectiva. Dentro de la competición a las 6:30 de la tarde, se proyectará The Last Horror Film, cinta cuyo argumento viene de perlas al festival, puesto que muestra a una musa del cine de terror que acude a presentar su último trabajo, pero un taxista neoyorquino, fan suyo, la persigue para proponerle que interprete un filme mientras los asesinatos se suceden.
 Un clásico maravilloso en la retrospectiva
A las 11 de la noche, tras la proyección del corto checo Otrantfky Zmek, se exhibirá Evil Dead, un violento filme en el que cinco estudiantes son acosados y masacrados por las fuerzas sobrenaturales que perturban la paz de una lúgubre mansión perdida en el bosque.
Evil Dead tiene por ahora muy difícil su entrada en España, dado que su carga de espectacular violencia debería recibir la clasificación X.



LA HORA DE AUSTRALIA
Crónica de Ángeles Maso para La Vanguardia, 5 de octubre de 1982
Sitges. — El primer largometraje a concurso ha sido Next of Kin, de Tony Williams (Australia). Puesto que el programa completo señala una docena de películas —excepto Los cortos— como aspirantes a los premios, el filme australiano representaba el diez por ciento de las posibilidades que se ofrecen este año. Sin embargo, la película resulta una buena baza. Y sobre todo en lo referente a la interpretación de la principal intérprete, Jackie Kerin. Con su personaje, entramos en un ambiente de gran tensión, una mansión familiar heredada, que contiene una residencia para ancianos. Allí ocurren los sucesos más extraños, el ambiente de misterio se va desarrollando ,y con sutilidad penetra en el espectador. Insisto en que la gran transmisora de todas las inquietudes de la cinta es Jackie Kerin. Perfecta identificación con el clima creado por Williams, gran expresividad y sobre todo una mirada extraordinaria.

Linda quiere librarse de la presión que sobre ella ejercen los recuerdos, además de las inquietudes propias de una investigación a través de los archivos de la residencia. De noche, pesadillas que la retrotraen a su infancia, veinte años atrás. Durante el día, la sensación de que va estrechándose un cerco alrededor de la mansión.
Se trata de un terror sutil que recurre a golpes de efecto cuando el momento lo requiere. Tony Williams, director y coguionista, confesaba en Cannes —donde se presentó la película— que Next of Kin tenía que ser una película al estilo de La matanza de Texas, pero que la evolución del género en los últimos años habían variado los objetivos de la producción. Lo cierto es que detrás de esta cinta hay un buen equipo. Desde el dúo responsable del guión —Williams y Michael Heath— hasta la labor de montaje con un profesional como Max Lemmon, finalizando con un acompañamiento musical firmado Klaus Schulze, compositor que utiliza unos métodos renovadores para su trabajo. Fue también encargado por Paul Mazursky para crear la música del filme Tempestad que vimos en Venecia.
Australia es un país que suele ofrecer unos razonamientos para el filme de fantasía, casi siempre bien recibidos en Sitges. Durante el último año, como resultado de la política de los liberales, que había prometido la protección del cine, la industria tomó un nuevo impulso. En este festival tendremos la oportunidad de ver también la película de otro importante director australiano, Peter Weir. Se trata de La última ola.
España sólo tiene voz en lo que se refiere al cortometraje. Entre los cortos programados —de los que hemos visto ya tres—, Se encuentra Tío Vivo, que firma May Heatherly. En este apartado, dos de las películas presentadas, me han parecido interesantes: Holoubek de Ludvik Kadlecek (Checoslovaquia) y The Twins are death de Antoine Valma (Francia).
Entre los asistentes a esta semana cinematográfica, hay que destacar la del decano de los escritores cinematográficos Luis Gómez Mesa. Me explicó ayer que había elaborado su primera crítica en el año 1921. «,La recuerda?» «Sí, fue sobre «La verbena de la Paloma», de Buchs.
Sitges es un buen ejemplo de la capacidad del cine de mirar hacia atrás y hacia adelante. Con la inclusión de la retrospectiva Freddie Francis, profesional por cierto vigente como director de fotografía —basta recordar su trabajo en El hombre elefante y La mujer del teniente francés—, pero sobre todo por la retrospectiva de Jacques Tourneur especialista en lo macabro, fallecido hace cinco años.

La única aportación española a la programación de 1982 fue el cortometraje Tío Vivo de May Heatherly, protagonizado nada menos que por el matrimonio Modlin. 


EVIL DEAD ASUSTA A SU PASO POR SITGES
La calidad de la programación ha incrementado la afluencia
Crónica de Carlos Núñez para El Periódico. Miércoles 6 de Octubre de 1982

El Festival de Cine Fantástico y de Terror que se está celebrando en la localidad de Sitges, con gran asistencia de público, provoca desmayos y verdadero miedo entre los espectadores.
Sitges. La proyección de la película estadounidense Evil Dead, incluida en la sección competitiva del Festival de Cine Fantástico y de Terror, en la noche del lunes, provocó un desmayo, varias personas abandonaron la sala y gran parte del público se recogió en su asiento, tapándose la cara con las manos, para no presenciar algunas de las violentas escenas de la obra del joven realizador Sam Raimini (sic).
 El año de Evil Dead
Evil Dead, la más cruda y violenta de las películas proyectadas hasta el momento en el festival, muestra con todo detalle la masacre de cinco jóvenes afectados por un espíritu maligno. Mutilaciones, transformaciones, cadáveres resucitados, no falta de nada en un producto pensado para espantar y que provocó tales efectos entre gran parte del público, para satisfacción del propio Raimini (sic), presente en la sala, que ha realizado correctamente su trabajo con espectaculares movimientos de cámara.
 The last horror film 
Dentro de la sección competitiva se proyectó también, el lunes por la tarde, The Last horror film; curioso producto del género en la que director y productores interpretan sus propios papeles en la película, que muestra la obsesión de un fan por realizar un filme de terror con una estrella especializada en ese último trabajo. Caroline Munro y Judd Hamilton, actriz y productor del filme recibieron entusiastas aplausos en el cine Retiro, sede del festival. 

Buen cine de terror 
Dejando de lado los cortos, alguno de los cuales llega al plagio, la calidad es manifiesta, tanto en las secciones retrospectivas e informativas, como en el apartado de competición, donde el filme australiano Next of kin, proyectado el domingo por la noche, resultó un interesante aperitivo y un serio rival a la hora de los premios.
Los incidentes y aglomeraciones provocados por la entrega de los receptores para la traducción simultánea han sido solucionados y el público mucho más numeroso que otros años, puede devolver los aparato sin ser pisoteado o empujado.
Hoy, miércoles, se proyectarán Memories of a survivor, a las 6.30 de la tarde, y Litan, a las 11 .00 de la noche, ambas en competición. 


UNA ESCENA PORNOGRÁFICA SORPRENDE AL PÚBLICO DEL FESTIVAL DE SITGES
Aparece un trozo "fantasma" en la copia de The last wave como culminación de los fallos técnicos
Crónica de Carlos Núñez para El Periódico. Jueves 7 de Octubre de 1982

Un fallo del proyeccionista al montar la película The Last wave permitió que el público de Sitges presenciase una breve secuencia de pomo duro, que nada tenía que ver con el filme en competición.
Sitges. La proyección, la noche del pasado martes, de la película australiana The Last wave, incluida en el programa competitivo del Festival de Cine Fantástico y de Terror, estuvo marcada por una serie de graves deficiencias técnicas y un escandaloso incidente motivado por la inclusión de una secuencia pornográfica en la copia.
The Last wave, título con más de cinco años a cuestas, un largo palmarés de premios internacionales y un amplísimo curriculum de asistencia a certámenes internacionales, por lo que nadie comprende los motivos de su inclusión en el programa competitivo del festival de Sitges, fue proyectado utilizando una copia usada y gastada. Los saltos de imagen fueron continuos, y provocaron los silbidos y protestas del público, tumulto que servía al proyectista para enterarse de que algo funcionaba mal, puesto que estaba más interesado en seguir una partida de billar en el bar anexo a la cabina de proyección que en vigilar atentamente la proyección del filme para evitar fallos de imagen.
 Un poco de porno
El escándalo de la noche lo motivó la aparición en pantalla de una breve secuencia pomo que, sin tener que ver nada con el filme proyectado, se encontraba mezclada con las imágenes de The Last wave. El público reaccionó jocosamente a la sorpresa. Se despertaron rápidamente los que dormían en las butacas y disfrutaron de lo más entretenido de la proyección: una escena de violación sexual que nadie sabe cómo apareció allí.
En la sesión de la tarde, la proyección de Friday the l3th (The Orphan) estuvo también caracterizada por las deficiencias sonoras, los saltos de imágenes y ralladuras en la copia. Los encargados de realizar la traducción simultánea se vieron obligados a dirigirse al público diciendo que el sonido apenas les llegaba y no se enteraban de nada.
Los espectadores señalaron que resulta incomprensible que en un festival cinematográfico sucedan repetidamente estos incidentes, que se iniciaron la misma noche de apertura con la quema de una parte del filme The thing, apenas iniciada la proyección, y que han culminado con el incidente de la inclusión del trozo pornográfico en un filme en competición.
El certamen no acaba de solucionar fallosLas graves deficiencias que este año se han registrado en las sesiones del Festival de Cine Fantástico y de Terror, de Sitges, han sido atribuidas por algunos observadores a la supuesta insuficiente colaboración del equipo que tradicionalmente organizaba el certamen con los responsables del Servei de Cinema de la Generalitat.
Al parecer, miembros del organismo oficial han visto dificultada su entrada a la cabina de proyecciones, origen precisamente del escandaloso suceso de la proyección porno de anteanoche.
El Servei de Cinema de la Generalitat se incorporó a la gestión del certamen después de unas conversaciones en el ayuntamiento sitgetano tendentes a dar mayor entidad internacional al festival. La Generalitat aporta ahora la mayor parte del presupuesto.

UN PETER WEIR COSECHA DEL 77
Crónica de Lluis Bonet Mojica para La Vanguardia. 7 de octubre de 1982

Sitges.— Australia ha Jugado su segunda baza con The Last Wave, un buen filme que Peter Weir dirigió en el ya un poco distante 1977, es decir, dos años después de su excepcional Picnic en Hanging Rock.
La traducción simultánea y el reparto de auriculares funcionan perfectamente en el certamen. Pero siempre queda lugar para lo inesperado. La película de Weir tenía un inserto porno totalmente ajeno al realizador y los organizadores del festival. ¿Se tratará de un mensaje subliminal? 
La decimoquinta edición del Festival Internacional de Cinema Fantàstic i de Terror, sigue ofreciendo un encomiable nivel medio de calidad. Dentro de la sección competitiva, la tarde del lunes se proyectó The Last Horror Film, de David Winters, con Caroline Munro y Judd Hamilton, éste también coguionista y coproductor de la cinta. Realizada muy entre amiguetes y con frecuentes guiños al espectador, la película va de musa del cine de terror acosada en el Festival de Cannes por un fan que desea rodar con ella un filme de terror. Mitomanía y cinefilia se dan la mano en esta cinta no especialmente distinguida, pero con ciertos toques de humor que salvan la función. Caroline Munro —ex chica Bond— y Judd Williams han acudido a Sitges atraídos por la fragancia de los claveles, es decir, por los premios. Pero lo vemos difícil.

También bajo pabellón norteamericano, Evil Dead, de Sam Raimi, exhibida la noche del lunes, se apunta a la línea carnicera que inaugurara Tobe Hopper con La matanza de Texas y después objeto de múltiples variantes.

Cinco estudiantes deciden pasar unas «tranquilas» vacaciones en una casa perdida en el bosque, pero el asedio de las fuerzas misteriosas resultará brutal. La película de Sam Raimi —tirando de frac en Sitges— conecta con el público y lo sumerge en una auténtica pesadilla. El cine del tembleque y del miedo por el miedo, sigue mandando en esta serie «B» del cine norteamericano.
Traumas de ayer, sustos para hoy
La sesión sorpresa de la madrugada del martes obsequió al cinéfilo inasequible al desaliento con un auténtico clásico: El caserón de las sombras (1932), de James (Frankenstein) Whale, adaptación de la obra de J.B. Priestley Benighted. En el lujoso reparto, y como era de esperar, Charles Laughton le ganó ampliamente la partida a Boris Karloff.

En la tarde del martes concursó otro filme norteamericano, Friday the 13th (The Orphan). A pesar del título, la película escrita y dirigida por John Ballard —que en España se llamará David— no guarda ninguna relación con la saga de Viernes 13, cuya tercera parte, por cierto, está ganando el dinero a espuertas. En Friday 13th (The Orphan), John Ballard reincide en el tema de la infancia desvalida y su candor - sadismo. Tras la muerte accidental de su padre a manos de la madre, que acto seguido se suicida, David queda al cuidado de su tía materna —antigua pretendiente del padre—, que le escamotea al niño cualquier elemento afectivo. La reacción de David, traumatizado por la violenta muerte de sus padres y en perpetua confusión entre realidad y fantasía, será singularmente violenta.

John Ballard ambienta irreprochablemente su historia en los años treinta. La puesta en escena es elegante, cuidada, los intérpretes magníficos —con especial mención para el debutante Mark Owens, que asume el difícil papel de David—; pero la película se resiente de un guión monolítico, sin sorpresas o con giros insuficientemente explicados. Y es que la caligrafía elegante está reñida, casi siempre, con la imaginación que demanda un género como el fantástico. 
El porno contraataca
Peter Weir es uno de los más cualificados representantes de la cinematografía australiana. Su segundo largometraje, Picnic en Hanging Rock (1975), ya le acreditó como un nuevo maestro al que no por ello cabe encasillar en el cine fantástico como ya mostró en Gallipoli (1981), soberbia película sobre un episodio muy poco glorioso de la participación australiana en la 1ª Guerra Mundial. The Last Wave su tercera obra, rescatada ahora por el Festival de Sitges, confirma el talento de Weir. El suyo es un filme sin concesiones, casi un acercamiento al documental antropológico —los aborígenes australianos, rechazados por la colonización blanca, juegan un papel protagonista en la historia—, realizado con pulso de maestro y además espléndidamente interpretado por Richard Chamberlain.

Australia siempre ha jugado fuerte en Sitges —recordemos Patrick y Harlequin—, y The Last Wave aparece como un filme muy estimable. Pero data de 1977, ha sido galardonado previamente en otros certámenes y se exhibió en una copia bastante deplorable. Para mayor inri, la cola que empalmaba una bobina pertenecía... ¡a un anónimo filme pomo! Durante algunos segundos, y como si se tratara de publicidad subliminal, una de las secuencias de The Last Wave dio paso a unas imágenes eróticas. El jolgorio del público no es para ser descrito. 

MEMORIES OF A SURVIVOR Y LITAN FUERON MAL ACOGIDAS EN SITGES
Crónica de Carlos Núñez para El Periódico Viernes, 8 de octubre de 1982

Sitges. El programa del miércoles en el Festival de Cine Fantástico y de Terror, tanto en la sección informativa como en la competitiva, resultó uno de los menos estimulantes para el público, que siguen agotando las localidades.
Dentro del apartado informativo, por la tarde, se proyectó Memories of a survivor, protagonizada por Julie Christie, película extremadamente lenta en su planteamiento argumental y puesta en imágenes, además de resultar aburrida para gran parte de los espectadores, que lo manifestaron ostensiblemente al finalizar la proyección. Realizada con grandes aspiraciones, la historia de una mujer que ve como la civilización entra en de cadencia y que se refugia ocasionalmente en un pasado poco estimulante, al que retorna a través de una pared, no se presentó suficientemente clara.

Avalada por un premio de la crítica con seguido en el festival de Avoriaz, se proyectó en la sección competitiva Litan, dirigida e interpretada por Jean Pierre Mocky. Fantasía confusa y surrealista, fue otra de las grandes decepciones del festival y el público tuvo grandes dificultades para captar los planteamientos argumentales de la película, acrecentados por una traducción simultánea que apenas pudo reproducir con claridad los diálogos.

Hoy, a las 6.30 de la tarde, se proyecta Absurd, película que representa a Estados Unidos, pero es en realidad un trabajo realizado por un grupo italiano camuflado, en parte, por nombres anglosajones.
También en competición, a las 11:00 de la noche, se realizará el pase del filme neozelandés Battletruck, realizado por Harley Cokliss, que ha sido director de segunda unidad en La guerra de las galaxias, e interpretado por Michael Beck y Annie McEnroe


HARLEY COKLISS, EN EL FESTIVAL DE SITGES
La Vanguardia, 8 de octubre de 1982

Sitges.— Dentro de la sección competitiva, el Festival Internacional de Cinema Fantàstic i de Terror proyectará esta tarde el filme Absurd (Estados Unidos), de Peter Newton, con George Eastman, Edmund Purdom y Annie Belle.
En la sesión nocturna se exhibirá BattleTruck que se presenta bajo pabellón neozelandés. Su director, el norteamericano Harley Cokliss (que fue realizador de segunda unidad en El imperio contraataca) y Annie McEnroe, protagonista del filme junto a Michael Beck, se han desplazado a Sitges para la proyección de BattleTruck. En nuestra edición da mañana ofreceremos una entrevista con ambos. Por otra parte, en la segunda de las sesiones sorpresa, celebrada la madrugada del jueves, se proyectó la película El ladrón de cadáveres.
Un clásico en sesión sorpresa.


UN WESTERN FUTURISTA EN SITGES
Antes se filmaba el salvaje Oeste y ahora nos toca anticipar el salvaje mañana”, afirma Harley Cokliss, director de Battletruck
Crónica de Lluis Bonet Mojica para La Vanguardia. 10 de octubre de 1982

Sitges. — En la sesión nocturna del viernes, y bajo pabellón neozelandés, se presentó en el certamen la película Battletruck —que en la distribución española se titulará Destructor—, con la presencia de su director Harley Cokliss, y la protagonista femenina, Annie McEnroe. Ambos pusieron de manifiesto que Battletruck quiere ser una advertencia sobre el violento porvenir que aguarda a nuestra sociedad superindustrializada si no cambiamos, cualquier tiempo futuro será peor.


La temática catastrofista y violenta de Battletruck se asocia inmediatamente con la que presenta Mad Max y su secuela Mad Max 2, el guerrero de la carretera, dos grandes éxitos del cine australiano. Cualquier tiempo futuro será peor, pero al margen de otras similitudes, Battletruck está también en la línea de Megaforce. Repite protagonista, Michael Beck, y sigue el culto de la moto como una moderna versión del caballo medieval, Robín Hood utilizaría hoy una de estas estruendosas máquinas, aunque lo más probable es que el bosque de Sherwood estuviera a punto de desaparecer por culpa de la contaminación.

Sin embargo, Battletruck va más allá del tebeo algo simplón qie Hal Nedham proponía en Megaforce Y en cuanto a la moda instituida por Mad Max, Harley Cokliss, en rueda de prensa, ha precisado que él escribió el guión de su película en 1976. “Era un viejo proyecto, pero quizá resulte sintomático que no encontrase el capital necesario para realizarlo hasta cinco años después, cuando George Miller había triunfado en taquilla con su Mad Max, primera y segunda parte".



David contra Goliath
Harley Cokliss tiene 37 años y si los productores pusieron en sus manos una bonita cantidad de millones para realizar Battletruck, espectacular historia de anticipación, ello se debe, en parte, a que fue uno de los ayudantes de George Lucas e Irvin Kershner en la realización de las escenas de estudio para El Imperio contraataca. Curiosamente, Cokliss ha presentado Battletruck en Sitges bajo pabellón neozelandés, siendo él norteamericano, aunque su residencia habitual la tiene en Londres desde hace quince años. Su atracción por el cine de fantaciencia no es nuevo, puesto que ya ha dirigido varias producciones del género con destino a la BBC.

Cokliss defiende la autoría del director cinematográfico, «pero soy consciente de que en películas como Battletruck una gran parte del mérito corresponde a todo un amplio equipo: ayudantes de dirección, creadores de efectos especiales, stuntmen, realizadores de la segunda unidad... Entonces, el director debe saber coordinar estos esfuerzos individuales para conseguir una película coherente que responda a la que él tenía previamente en la cabeza.


Battletruck sitúa su historia en un futuro inmediato, con el petróleo prácticamente agotado y sin que al hombre le hay preocupado desarrollar otras energías alternativas. Pequeñas comunidades vuelven a los orígenes, dedicándose a la agricultura y la cría de ganado. Como en Mad Max, los villanos responden a una iconografía punk y su poder viene representado por un enorme camión blindado prácticamente indestructible. Pero también esta desolada época futura tiene su justiciero solitario. «Mientras rodaba el filme —nos dijo Harley Cokliss— era consciente de la utilización de ciertos arquetipos del western. Battletruck plantea el tema de la supervivencia en una situación extrema, siempre tan ligado al “western”. Antes se hablaba del “Salvaje Oeste” y ahora nos toca hacerlo del “Salvaje futuro”. Mi película es un cuento con moraleja, una advertencia sobre el terrible final que aguarda a esta sociedad altamente tecnificada y por ello inhumana.» Cokliss no acepta que filmes como si suyo puedan constituir una solapada incitación al fascismo. Battletruck es una película que va contra él fascismo, a pesar de sus elementos violentos. Defiendo la democracia liberal, la necesidad de luchar colectivamente contra el opresor. La batalla final supone un enfrentamiento entre David y Goliath, es cierto, pero quienes defienden la libertad ayudan de manera colectiva al protagonista.

Annie McEnroe, en alza
La actriz norteamericana Annie McEnroe, 27 años, no sólo forma con Michael Beck la pareja protagonista de Battletruck, sino que su personaje juega un papel determinante como origen del conflicto que desencadena la lucha. A la McEnroe también podemos verla estos días dándole la réplica a Michael Caine en La mano, otro filme adscrito al género fantástico. Cantante amateur, actriz de teatro y televisión, el de Annie McEnroe es un nuevo e interesante rostro femenino.


Annie McEnroe se expresa y comparte la opinión de Cokliss respecto al mensaje positivo que subyace en Battletruck: «Los países avanzados deben darse cuenta de que terminarán por autodestruirse. Pero yo espero, de todo corazón, que el futuro no sea tan siniestro como el que presenta este filme, aunque triunfen finalmente las fuerzas que aman la libertad». Después de su estancia en Sitges, a Annie McEnroe le aguarda en Broadway uno de los cinco personajes femeninos de una comedia. Sus actrices predilectas son Vanessa Redgrave, Liv Ullmann y Viveca Lindfors —que tenía una colaboración en La mano—; conoce el cine de Buñuel, «un genio universal», y firmaría en blanco el contrato si su próxima película la dirigiera Martin Scorsese (“con Robert de Niro dentro”), Hal Ashby, Bergman o Godard. Sumamente cordial, interesada por “el idioma “catalano” que habláis aquí”, sin ninguna pose de aprendiz de «star» y con la ambición de ser algo más que una musa del cine fantástico, Annie McEnroe dejó un buen recuerdo a su paso por Sitges.
Nota ausente: sorprende tanto espacio en prensa para una película que resultó ser una flojita explotación de serie B.


DE PALMA Y TRAVOLTA CLAUSURAN EL FESTIVAL DE SITGES
Crónica de Carlos Núñez para El Periódico. Sábado 9 de Octubre de 1982
Hoy se clausura el XV Festival Internacional de Cine Fantástico y de Terror con las proyecciones de Blow out, la última realización de Brian de Palma, y la película yugoslava Los visitantes de la galaxia que no entran en competición.

 No había Sitges sin película de la Europa del Este
Blow out, que se proyectará a las 9.00 de la noche, es una historia de suspense realizada por Brian de Palma, en la que los principales papales están interpretados por John Travolta y Nancy Allen, que habían trabajado anteriormente con el realizador en Carrie y Vestida para matar, respectivamente.

La película de Brian de Palma es un remake de Blowup, la famosa realización de Antonioni, aunque el tema se ha retocado, convirtiendo a Travolta en un experto en electrónica que capta un accidente, en el que muere un político, con un micrófono direccional.

Siguen los fallos

Los visitantes de la galaxia es el tercer largometraje de Dusan Vukotic, que afronta un tema de ciencia ficción en el que un escritor escribe una novela protagonizada por tres seres de otra galaxia que, de repente, se materializan en el planeta.


También en la sesión informativa, a las 4.15 de la tarde, se proyectará el filme inglés La bestia debe morir. Se siguen registrando diversos fallos en la proyección. They came from beyond space sufrió tres cortes y Laserblast, película en competición, fue inicialmente exhibida con la copia al revés.


Forbidden world, producción de Roger Corman, una mezcla de Alien y La guerra de las galaxias, resultó lo más interesante de la jornada.


LOS EFECTOS ESPECIALES DE EVIL DEAD IMPRESIONARON EN SITGES
El filmé más sangriento ganó el Festival de Sitges
Crónica de Carlos Núñez para El Periódico. 10 de Octubre de 1982

La más violenta de cuantas películas se presentaron al Festival de Cine Fantástico y de Terror de Sitges se llevó el premio de la crítica. Su proyección había provocado hasta desmayos.

Sitges. El Festival Internacional de Cine Fantástico y de Terror finalizó ayer, sábado, con la entrega de premios otorgados por el jurado internacional. La crítica especializada también entregó el suyo a la mejor película presentada en el certamen.

El jurado a la crítica decidió que el mejor filme presentado a concurso fue la producción norteamericana Evil Dead, la realización de Sam Raimini (sic) que provocó algunos mareos durante su proyección. La decisión se tomó después de descartar a la película australiana The Last Wave, que, pese a ser considerada como la mejor cinta presentada, tenía el inconveniente de su antigüedad, dado que la fecha de producción era de 1977.

Evil Dead, además del premio de la crítica recibió del jurado especial el premio a los mejores Efectos Especiales.

Claveles de plata

El clavel de plata dorada, al mejor director, fue entregado a Tony Williams por su trabajo en Next of kin, producción australiana donde desarrolló un afortunado ritmo narrativo.



Richard Chamderlain, protagonista de The Last Wave, recibió el clavel de plata a la mejor interpretación del festival por un trabajo convincente, pero sin excesivos logros. La mejor actriz, según decisión del jurado, fue la norteamericana Annie McEnroe, intérprete de la película neozelandesa Batteletruck, una de las grandes decepciones del festival. El mejor guión elegido fue el de la película francesa Litan, escrito por su propio realizador Jean Pierre Mocky en colaboración con Jean Claude Rohmer, Patrick Creanier, Stod Caker y Suzy Caker.


The Last Horror Film, película norteamericana, consiguió un premio para la mejor fotografía, trabajo realizado por Tom B. Move.

En lo referente a los cortometrajes, cuya calidad no resultó excesiva, el premio fue para Meha quizás el más original de los presentados, producido por Yugoslavia. 


 PREMIOS PARA CASI TODO EL MUNDO
 Crónica de Joan Lorente Costa para El Diario de Barcelona.12 de octubre de 1982

Durante ocho días en Sitges se ha tentado al diablo, desde la pantalla y fuera de ella. Profesionales, aficionados y estudiosos del cine fantástico y de terror han estad tragándose sus buenas seis horas diarias de películas —y Dios sabe que algunas exigían realmente tragaderas muy amplias—, pasándolo bien y mal, según se mire, y sintiendo, además, que allí se estaba cociendo algo al margen de lo que las apariencias mostraban.


La noche de la clausura, en la cena que siguió a la proyección de la película de Brian de Palma Blow Out, la chispa prendió y lo que casi todos esperaban sucedió: el presidente —director del certamen señor Ráfales— abandonó ostensiblemente el salón seguido de su séquito tras las palabras pronunciadas por el cap de Serveis de Cinematografia de la Generalitat, Miquel Porter, en las cuales hubo plácemes para todos excepto para él. El abandono, sin embargo, no se produjo sin que antes la hija y la esposa del «ofendido» imprecasen airadas al señor Porter. ¿Qué pasó, pues, en Sitges? Sencillamente: durante catorce años gentes voluntariosas habían estado intentando consolidar un festival de muy cortos vuelos que ofrecía, por otra parte, grandes posibilidades de cara a dotar a Catalunya de un Festival de Cine con entidad y categoría: su especialización en el género del fantástico y del terror, con una única competencia en el Festival de Avoriaz (Francia), estaba pidiendo a gritos las suficientes inyecciones de vitaminas para cumplir un cometido del que se alejaba cada vez más por falta de respaldo y de visión. El respaldo llegó cuando en la clausura del certamen del año pasado el señor Poner anunció que la Generalitat tomaba cartas en el asunto y el cambio de visión se ha producido con la llegada de un equipo organizador joven, con ideas claras de lo que supone relanzar y mantener en el candelero un festival de cine. Claro que la ruptura producida ha ocasionado problemas y, aunque en un principio sólo el antiguo director continuaba en su puesto —ahora meramente honorífico— otros miembros de su equipo acabaron colaborando y aportando su experiencia acumulada en tantos años.

Muchas, demasiadas películas vista la calidad de la mayoría. Pero el carácter monográfico del certamen justificaba la inclusión de casi todas ellas, si se quería tener una muestra suficientemente expuesta de lo que se está haciendo dentro del género por esos mundos.

La sección informativa incluyó los títulos que quizá despertaron más expectativas, no siempre satisfechas: The Thing, de John Carpenter, remake de un pequeño clásico de Christian Nyby y Howard Hawks, El enigma de otro mundo, sirve para confirmar que Carpenter rendía mucho más cuando trabajaba dentro de la serie B que ahora que dispone de grandes medios. Blow Out, de Brian de Palma, tiene cosas interesantes pero se resiente de una interpretación carente de convicción por parte de John Travolta y de Nancy Allen (Mrs. De Palma), así corno de un guión que desaprovecha lo que de más interesante tenía el planteamiento. Memorias de una superviviente es una película tediosa y confusa a cualquier nivel, en la cual Julie Christie no actúa sino que se pasea sonambulísticamente. Los visitantes de la galaxia, del yugoslavo Dusan Vukotic obtuvo un éxito sorprendente tratándose de una historia de ciencia-ficción en clave de comedia costumbrista. Para el espectador no interesado especialmente en el tema, resulta fascinante el retrato que la película hace de la realidad ambiental en su realismo. En cuanto a la brasileña O segredo de mumia, de Ivan Cardoso, permite creer durante la primera media hora que es posible realizar una parodia tercermundista de En busca del arca perdida y del cine de terror clásico, pero el espejismo se borra enseguida y se echa en falta más imaginación de la puesta en el empeño.



Dentro de los títulos a competición, destacaría los cinco siguientes, por orden de proyección: Next of kin, australiana, visualmente muy creativa, peca un tanto de falta de definición temática. Provocó unos cuantos sustos que permitieron oír gritos en la sala. El director Tony Williams ganó el premio a la mejor realización. Evil Dead, norteamericana, de Sam Raimi, una de las favoritas del público, promocionada fuertemente por la presencia del director (veinte años) y del productor (veintisiete), que ganó el premio a los mejores efectos especiales y el de la mejor película según el jurado de la crítica. The Last wave, de Peter Weir, también australiana, prestigioso título del director de Picnic at Hanging Rock y Gallipoli, con varios premios internacionales conseguidos desde su producción en 1977 y que, a pesar de ser reconocida como la mejor del festival, tuvo por ese motivo que ceder frente a Evil Dead. Su protagonista, Richard Chamberlain, ganó no obstante el premio al mejor actor. Forbidden World es un reciente producto de la factoría Corman que desarrolla por enésima vez el tema de Alien. Como hay imaginación y sentido del humor, el resultado no carece de interés: distrae sin despreciar la inteligencia del espectador. Y por último, Battletruck, de la que ya se ha hablado en estas páginas, cuya protagonista, Annie McEnroe, obtuvo el premio a la mejor actriz. El del mejor guión fui para Litan, de Jean Pierre Mocky.


Entre los asistentes, brilló la belleza de Caroline Munro, ex chica Bond (La espía que me amó), dedicada al cine fantástico y que presentó una horrible película titulada The last horror film —premio a la mejor fotografia— donde trabaja con su marido Judd Hamilton, además guionista y productor del film, presente también en Sitges. Annie McEnroe fue la otra actriz que acaparó la atención, sobre todo tras la presentación de su película. La acompañaban el director Harley Cokliss y su novio-productor. Y hasta hubo alguna luminaria local como Vicente Parra y Raquel Evans, a la que el presentador de la gala de clausura confundió con Raquel Welch.
Entregas de esta serie:

1967 - Sitges Año Cero
1968 - Sitges Año Uno
1969 - Sitges Año Dos
1970 - Sitges Año Tres
1971 - Sitges Año Cuatro
1972 - Sitges Año Cinco
1973 - Sitges Año Seis
1974 - Sitges Año Siete
 
1975 - Sitges Año Ocho 
1976 - Sitges Año Nueve  
1977 - Sitges Año Diez
1978 - Sitges Año Once 
1979 - Sitges Año Doce